miércoles, 20 de febrero de 2013

Bullying. ¿Por qué no se acaba?

Cada vez parece que va a peor, todo el mundo contribuye en él y lo peor, es que la gente, se siente bien. Odio que la gente haga bullying, me da rabia. Yo, admito, que en mi primer curso en el instituto, fui una chica más a añadir a la lista de las que han tenido que sufrir bullying. Cuando empecé el instituto, aún estaba sin desarrollar, es decir, bajita(1,46), plana, un poco rechoncha... A la gente de mi clase se ve que les hizo gracia eso de tener a un "gnomo" en clase, ya que era bajita, rechoncha y plana, se burlaban de mí por eso y yo, lo peor, es que les hacía caso, me los creía. Creía que yo era así. Que no servía para nada excepto como gnomo de jardín. Esa voz se fue corriendo por todas las demás clases de primero, luego segundo, tercero, cuarto... el bachiller... La cosa fue empeorando y a la gente le llenaba eso de verme sufrir así que ya ni por eso se quejaban, me buscaban defectos en cualquier cosa, que si tenía la piel demasiado clarita, que si era una enana, que si me podía comer sus deberes y así tenían excusa, que si... tantas cosas... me duele recordarlo porque en su momento, me sentí como si fuera un indeseable grano en el culo de la sociedad.
Por eso, hoy, con mis 14 años, pido que se acabe ya el bullying. Que le pongamos un punto final. Puede que con tan sólo este texto de mierda no consiga nada, pero también puede que sí. Yo ya he puesto un granito diminuto en este asunto para cerrarlo, ¿me ayudas tú también?

sábado, 2 de febrero de 2013

Constancia ~ Capítulo uno

Me despierto y noto una ligera olor a canela proveniente de la cocina. Adoro la canela. Me levanto y me dirijo descalza hacia la cocina, noto como mis pies tocan el frío suelo de mármol. Nada más cruzar el primer pasillo me encuentro con Dorothy, mi niñera, ya hace tiempo que dejó de cuidar tanto de mí, pero yo la sigo queriendo y tratando como si lo fuera, al fin y al cabo, fue de las únicas personas que le dieron sentido a mi infancia. Va muy rápida, tendrá prisa así que sólo le digo "Hola" sin esperar ninguna respuesta ya que ha desaparecido antes de que me dé cuenta.

Al pasar por al lado de la habitación de Caroline noto que la puerta está ligeramente abierta y miro a través de la ranura, cuando duerme aún parece más pequeña de lo que es. Añoro cuando dormíamos en la misma habitación pero entiendo que ella ya no quiera estar conmigo, al fin y al cabo, ya tiene 13 años y necesita su espacio personal. Le cierro la puerta para que no se despierte por la luz que empezará a hacer y sigo de camino a la cocina. Al fin llego y me encuentro con mamá sentada en la mesa y a Louis, nuestro cocinero, haciendo un pastel de chocolate con canela, amo el pastel de chocolate con canela de Louis.

-Buenos días cariño -me dice mamá.
-Buenos días -le respondo y sonrío.
-Hoy tenemos que hacer un trato muy importante con los Reyes de Montenegro -me dice y yo asiento vacilante, ya sé que hacen tratos constantemente, ahora quiero saber por qué me tiene que importar.
-¿Y eso a mi en qué me incumbe? -le pregunto desafiante.
-¿Por qué crees que te incumbe en algo mi amor? -me devuelve mi pregunta con otra pregunta, genial.
-Normalmente nunca estás para el desayuno, desayunamos Carol y yo solas y con suerte está Louis o Dorothy por aquí -le respondo.
-Sólo quiero compartir mis asuntos con mi hija por una vez.
-Mamá, la verdad -le digo cansada-. Ya no soy una cría, merezco saber por qué me tiene que preocupar ese trato con Montenegro porque según lo que oí hace poco, estabais enfrontados.
-Sí, por eso, hoy vamos a hablar y aclararemos eso.
-Dime en qué me incumbe.
-En nada cielo -me sonríe y continúa hablando-. Sólo te quería informar de que hoy tu hermana y tú vendréis a hacer los tratos, tu hermana es prescindible pero tú no.
-Madre, con todas mis discupas hacia su persona pero no pienso ir a Montenegro.
-Hija, tiene usted que aprender que no todo es tan sencillo como parece. Vendrá quiera o no.
No me gusta como ha acabado la discusión, siempre que hablamos en 3ª persona es porque estamos enfadadas y no quiero estar enfadada con mi madre, pero no me deja otra opción.

viernes, 1 de febrero de 2013

Sueños

Este blog va por esos sueños que tenemos ahí y que nunca se irán. Esos sueños que por más que nos de corte admitirlo, aún soñamos. Por todos esos sueños y los que vendrán. Aquí voy a escribir pequeños sueños de una adolescente. Una adolescente engilipollada que cree que se harán realidad, cuando hay más de un 99,99% de que no. Aunque mirad qué rara es la vida, aquí estoy intentando que se cumplan. Porque realmente creo que aún queda una pequeña esperanza de que se cumplan mis sueños.

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